Blog

2 marzo, 2011

Navegando por las Cícladas: Isla sagrada de Delos.

Debemos de ser de las pocas personas que podemos afirmar que ammarramos con nuestro barco de vela en el puertecito de Delos. En la actualidad está prohibido.
Delos (Dilos para los griegos) es una isla situada en el Mar Egeo (Grecia). La isla carece totalmente de vegetación y lo único que resiste su temperatura son los restos arqueológicos que conforman el yacimiento de mayor extensión conocido de la antigüedad, superior a la Acrópolis de Atenas y al Forum romano.
Únicamente están excavados los restos de un porcentaje ínfimo que conforman una parte de los más de 3 Km de toda la isla, la falta de recursos hace que se convierta en una tarea ardua a pesar de la importancia que representa para la cultura occidental. El nombre de las islas Cícladas se debe a que estas estaban alrededor de la isla de Delos, de ahí derivamos la importancia que esta pequeña isla tenía para los Griegos.

A Delos únicamente se puede llegar a través de barco desde cualquiera de las islas que la rodean especialmente Mikonos, que la tiene a escasos 30 minutos, y desde donde zarpan barcos diariamente.

La impresión que produce la isla desde el mar es de una total calma, desde el mar ya se pueden ver los restos de lo que fue sin lugar a dudas el centro neurálgico a nivel comercial y religioso del mundo antiguo. En su origen, solamente se hallaban los templos sagrados de Apolo y Artemisa, la palmera donde nacieron y el pasaje de los leones, hablamos del s.VII a.c., hace 2700 años, posteriormente, la peregrinación de los fieles, y la situación estratégica de la isla la convirtió por añadidura en lugar de rutas comerciales entre Oriente y Occidente. Así pues, lo que había sido una tierra sagrada únicamente, se llenó de ciudadanos de todas las partes del mundo ofreciendo sus productos, eso significaba dinero, por lo que también hubo una afluencia masiva de banqueros y ricos mercaderes que se trasladaron con sus familias.

Demográficamente, la isla fue haciéndose grande y próspera, en ella se sabe que habitaron: griegos, romanos, sirios, judíos y egipcios, ello comportó que trasladaran con ellos su cultura y sobre todo su religión, así pues es natural encontrarse en la isla, un templo consagrado a Isis y Osiris como culto egipcio, monolitos de piedra con inscripciones árabes, estatuas dedicadas a deidades romanas con una diferencia de escasos metros.

El por qué lograron convivir pacíficamente a lo largo de los años se debe al interés común comercial que establecían entre todos y que a todos beneficiaba. El ejemplo de convivencia es claro si encima añadimos que no había ningún sistema político en la isla ni estamento gubernamental de ningún tipo. Delos vivió independiente durante mucho tiempo, únicamente los Atenienses con Pericles a la cabeza y los romanos lograron ocuparla pero respetando en cualquier caso su independencia.

El esplendor de Delos se dio durante los siglos V y I a.C.. Multitud de dirigentes, reyes, políticos, artistas….se daban cita en la isla y adoraban a sus Dioses, algunos ofrecían sacrificios en su honor, otros acudían a llevar sus posesiones que eran custodiadas por los sacerdotes del culto. De hecho durante la autoridad del estratega Pericles, las polis aliadas a Atenas, entregaban a Delos parte de sus posesiones para salvaguardar la llamada Liga de Delos, una especie de unificación federal de varias ciudades que aseguraban un cierto respaldo en situación de emergencia entre unas y otras. Contrariamente a esta Liga se fundó la Liga Peloponesa con Esparta a la cabeza y que dio origen a las Guerras del Peloponeso, que enfrentaron a ambas fracciones de las polis griegas (las aliadas a Atenas y las aliadas a Esparta) y que llevó a Atenas del esplendor al olvido en el s.V a.C.
Pericles, hizo uso de esas posesiones de las polis aliadas para construir la Acrópolis, la que aún hoy puede verse en toda su magnificencia con el Partenón como símbolo del esplendor de antaño.

Delos está definida como la isla donde no se puede ni nacer ni morir, y aunque la frase tome un tono romántico y casi divino, en verdad da origen a que no se han hallado huesos en la isla, ya que al no haber sistema político ni control del censo como habitante de Delos, los habitantes eran enterrados en la isla que tenían más cercanos y el lugar de nacimiento de los censos era la de la polis de ocupación o en la que realmente nacieron en el caso que fueran de otras polis griegas u otros lugares, nunca Delos.

El fin de Delos, se dio con la invasión de la isla por parte del rey de los partos llamado Mitrídates en el s.I a.c., desembarcó y ordenó a sus soldados a que mataran a todos los griegos de la isla, indiferentemente de su edad o sexo, así miles de ancianos, mujeres, hombres, y niños perecieron en la isla. Romanos, sirios, judíos y egipcios progresivamente abandonaron la isla por temor a nuevas represalias. Efectivamente, el rey volvió y acabó con cualquier sombra de esplendor en la isla en una segunda campaña, por lo que Delos acabó siendo pasto del olvido.

Los arqueólogos colocaron de nuevo una palmera en el lugar donde según Homero nacieron los dos Dioses, y secaron el pequeño lago situado al lado, debido al peligro de la malaria, no obstante aún ahora produce una dulce sensación el pasear por sus escalones de mármol, sus calles semiderruidas, y ver la magnificencia de sus construcciones: teatro, alcantarillado, pozos pluviales, mosaicos, estatuas….que te trasladan a una época de ensueño donde se entremezclan los sueños, los mitos y las realidades de una civilización pródiga en pensamiento, en religión y en política social. Nos queda mucho que aprender después de 3000 años….

delos.jpg.Navegando por las Cícladas: Isla sagrada de Delos.

Share
En velero por Grecia , , ,
About admin

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *